plantas para infusiones

Las mejores hierbas para preparar infusiones

Dentro de una simple taza de té está el poder de transformar. De hecho, en ella podemos encontrar la capacidad de reconfortar, nutrir e incluso curar. Si nos detenemos unos instantes en saborear las infusiones, nos introducimos en un pequeño mundo de magia sabrosa y calmante.

Muchas hierbas se prestan fácilmente al agua, concediéndonos sus virtudes curativas, vitaminas, minerales e incluso aceites. Una vez extraídas en el agua, todas esas sustancias están disponibles y son fácilmente absorbidas por el cuerpo. En La Farmacia Ros te contamos cuáles son algunas de las plantas más utilizadas para preparar infusiones.

¿Cuáles son las mejores plantas para infusiones?

1. Manzanilla o camomila (matricaria chamomilla)

La manzanilla se ha utilizado como medicamento a base de hierbas desde la antigüedad. Sigue siendo popular hoy en día y probablemente seguirá utilizándose en el futuro, porque contiene varios fitoquímicos bioactivos que podrían proporcionar efectos terapéuticos.

Entre ellos se encuentran la salud cardiovascular, la lucha contra la ansiedad, la estimulación del sistema inmunitario e incluso la protección contra el cáncer.

Puedes beber manzanilla para calmar tu sistema nervioso gracias a su rico y relajante contenido en minerales y vitaminas, que incluye calcio, magnesio y vitamina B-2. Para tomarla, prepara la manzanilla en forma de infusión o de té y déjala reposar de 3 a 8 minutos. Después, cuélala para que no queden restos y endúlzala a tu gusto con azúcar o miel.

La manzanilla combina bien con la melisa, los pétalos de rosa, la menta y la paja de avena.

2. Bálsamo de limón (melissa officinalis)

El bálsamo de limón es una hierba maravillosamente sabrosa que calma la inquietud y la ansiedad tanto en adultos como en niños, además de promover una mejor función cognitiva. Los estudios también han demostrado que tiene propiedades antivirales.

Puedes prepararla en forma de infusión , sin que el agua llegue a hervir, o en forma de té. Combina bien con la manzanilla, la menta y la paja de avena.

3. Menta y menta espinosa (mentha piperita y mentha spicata)

La menta es una infusión muy sabrosa que ayuda a calmar el malestar estomacal y a combatir algunas enfermedades. Tiene un alto contenido en vitaminas, minerales y aceites curativos aromáticos.

La menta puede prepararse como infusión o como té y hay distintas variedades, entre las que destaca la menta verde, que suele ser la favorita de los niños. La menta combina bien con la mayoría de las hierbas que se utilizan para dar sabor a las infusiones, lo que la convierte en una de las mejores plantas para hacerse un té.

4. Pétalos de rosa (rosa centifolia y rosa canina)

¿Pétalos de rosa en el té? Puede parecer curioso, pero el resultado merece la pena.

El aceite esencial de rosa ayuda con los síntomas del síndrome premenstrual, por lo que es una infusión muy utilizada y beneficiosa. Aunque, al igual que con la mayoría de plantas medicinales, la investigación clínica es escasa, se ha demostrado que los pétalos de rosa tienen propiedades antimicrobianas contra múltiples patógenos, incluidos los estafilococos y la cándida.

Además, los escaramujos, que son el fruto del rosal, están repletos de vitamina C y tienen un delicioso sabor picante. Los pétalos de rosa combinan bien con la paja de avena, las bayas de saúco y la melisa. Se pueden preparar como infusión o como té.

5. Bayas de saúco (sambucus nigra)

Las bayas de saúco son maravillosas para tratar y prevenir la gripe, por lo que son ideales para estas fechas invernales. Cuando las preparas, estas bayas se convierten en un delicioso té.

Las semillas del saúco pueden causar molestias digestivas, así que hay que colarlas antes de servirlas. El saúco combina bien con la melisa, los pétalos y las caderas de rosa, la menta y la paja de avena.

6. Salvia (salvia spp.)

Puede que la salvia te resulte más conocida como hierba para condimentar algunas comidas, pero también es muy sabrosa y útil como infusión.

La salvia es rica en antioxidantes como el ácido rosmarínico. Además, es útil para la salud bucal: el té de salvia ayuda a eliminar el exceso de mucosidad, a curar las heridas de la boca y a combatir las infecciones con propiedades antibacterianas. Combina bien con el romero y el tomillo.

7. Ortiga (urtica dioica)

La ortiga es una de las plantas favoritas de los herbolarios.  Es muy nutritiva y actúa como tónico para todo el cuerpo, con especial actuación sobre los riñones y las glándulas suprarrenales.

Las hojas de ortiga contienen terpenoides, carotenoides -incluyendo β-caroteno, neoxantina, violaxantina, luteína y licopeno-, ácidos grasos -especialmente ácidos palmítico, cis-9,12-linoleico y α-linolénico-, diferentes compuestos polifenólicos, aminoácidos esenciales, clorofila, vitaminas, taninos, carbohidratos, esteroles, polisacáridos, isolectinas y minerales, el más importante de los cuales es el hierro.

Aunque muchas de las hierbas que hemos mencionado presentan una gran variedad de sustancias beneficiosas para nuestro cuerpo, este es un ejemplo especialmente bueno.

La hoja de ortiga contiene cantidades muy elevadas de vitaminas, minerales y clorofila verde nutritiva que se extrae bien cuando se hace en forma de infusión. Alimenta las glándulas endocrinas, fortalece la sangre, proporciona nutrientes esenciales para un sistema nervioso estresado y nutre el hígado.

Además de todas sus propiedades, la ortiga tiene buen sabor, profundo y parecido al del caldo.

En conclusión, los tés e infusiones son una forma estupenda de conocer las diferentes hierbas y disfrutar de su sabor al mismo tiempo que nos beneficiamos de sus maravillosas propiedades.

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