¿Son efectivas las plantas medicinales?

No cabe duda de que el primer intento terapéutico de todos los tiempos se realizó con plantas medicinales. La observación casual de que una hoja colocada sobre una herida aliviaba o aceleraba la curación no se le escapaba al hombre primitivo, agudo observador de la naturaleza.

Así nació una fitoterapia completamente empírica, que a través de un progreso muy lento a lo largo de los siglos, está alcanzando su lugar entre las ciencias médicas experimentales.

Aún hoy, el mundo vegetal no ha revelado todos sus secretos y su «magia», a pesar de que los métodos de investigación son cada vez más racionales y respetan las finas estructuras de la naturaleza. Con el auge de la química farmacéutica y el descubrimiento de la relación entre la actividad farmacológica y la dosis del fármaco, el uso de las plantas como medicamentos ha ido disminuyendo. Los fármacos sintéticos siguen compitiendo ferozmente entre sí: se puede conocer la composición del fármaco, la estructura del principio activo y, por tanto, la dosis aplicada, lo que, en uso terapéutico, es la primera garantía de que se producirá la actividad esperada y deseada.

Por el contrario, dada la variabilidad de la composición y el conocimiento incierto de la planta, el correspondiente preparado vegetal podría proporcionar respuestas terapéuticas imprevisibles o, al menos, indeseables. Sin embargo, hoy en día este inconveniente está ampliamente superado y las plantas medicinales puede ofrecer preparados con los que la relación dosis-efecto se puede predecir y satisfacer fácilmente.

Esta es la razón fundamental por la que la fitoterapia ha encontrado su lugar entre las ciencias médicas y está ocupando el lugar que le corresponde.

¿Las plantas medicinales realmente funcionan?

Las plantas medicinales, al igual que los fármacos de síntesis, tienen indicaciones y características de comportamiento precisas; con ellas, a veces es posible conseguir efectos farmacoterapéuticos favorables y menos efectos secundarios. Sin embargo, para conseguir estos resultados positivos, no basta con un sabio «empirismo»: son imprescindibles unos conocimientos botánicos, químicos, farmacológicos y de farmacología precisos.

Sólo así la fitoterapia ocupará el lugar que le corresponde entre las ciencias médicas experimentales.

Principales activos de las plantas medicinales

  • PRINCIPIOS ACTIVOS: El metabolismo de la planta verde produce, en primer lugar, hidratos de carbono y proteínas. Una parte de los carbohidratos se transforma en otros compuestos, de los cuales los lípidos son los más importantes para la planta. Pero el metabolismo también produce elementos secundarios, que el ser humano utiliza con fines medicinales: glucósidos, alcaloides, aceites esenciales y taninos. Las plantas también nos proporcionan vitaminas, oligoelementos y antibióticos.
  • GLUCOSIDES: estos compuestos están formados por la combinación de un hidrato de carbono y un elemento no azucarado llamado genina o aglicona. Muchos glucósidos se utilizan en medicina, por ejemplo la digitalina, un eficaz cardiotónico, o el salicilato, precursor de la aspirina.
  • Los ALCALOIDES son compuestos nitrogenados. Se localizan en diferentes lugares, dependiendo de la planta: por ejemplo, la nicotina es sintetizada por las raíces de las plantas de tabaco, pero sólo se acumula en las hojas. El alcaloide de la amapola está contenido en el fruto, la quinina en la corteza y la cafeína en la semilla. El sabor de los alcaloides suele ser amargo; su acción es tan potente que su uso debe ser estrictamente medido.
  • ACEITES ESENCIALES: también son residuos del metabolismo de la planta. Existen dos formas: las esencias vegetales y las resinas. Suelen desprender un olor muy intenso y dan a las plantas su aroma.
  • TANINAS: son diversas sustancias fenólicas que dan un color marrón rojizo a los órganos en los que se encuentran; se cree que también son residuos del metabolismo. El tanino se utiliza como reactivo químico y se emplea en medicina por sus propiedades astringentes y de envenenamiento. Existen otros colorantes vegetales con propiedades medicinales, como las flavonas, pigmentos amarillos similares al tanino, que se utilizan para tratar la fragilidad de los vasos capilares.
  • VITAMINAS – MINERALES – ANTIBIÓTICOS: Las plantas nos proporcionan catalizadores bioquímicos indispensables, las vitaminas, que nuestro cuerpo no puede sintetizar y que se encuentran en las frutas y verduras frescas en una mezcla equilibrada. Las plantas también nos proporcionan una gran cantidad de elementos minerales esenciales.

Las partes de las plantas no contienen por igual moléculas activas. Las partes que se utilizan se denominan drogas vegetales. La hoja, centro principal de toda la síntesis química, es la parte más utilizada, es decir, la que produce los glucósidos y la mayoría de los alcaloides. El tallo es un canal de distribución que une las raíces con las hojas y puede contener principios activos, especialmente en la corteza.

En definitiva, las plantas medicinales si son realmente eficaces debido a los muchos componentes activos beneficiosos para el cuerpo que poseen. Pero las plantas medicinales no sólo son una fuente de atención sanitaria, sino también un importante producto del comercio mundial. En los últimos años, el comercio de plantas medicinales está aumentando rápidamente porque los medicamentos a base de hierbas están fácilmente disponibles a precios más bajos y con menos efectos secundarios. Como hemos visto, las propiedades curativas de las plantas se deben a la presencia de intrincados componentes químicos con diferentes composiciones y funciones biológicas.

Contacta con La Farmacia Ros para más información.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba