Dermatólogo en tiempos de covid

Dermatólogo en tiempos de CoVid

Los dermatólogos de todo el mundo están comprometidos en la lucha contra el Covid-19. Limitaron su actividad diaria a los casos prioritarios, con la intención de reducir la exposición de los pacientes en la sala de espera. Se recomendó la teledermatología como alternativa eficaz para garantizar las necesidades y la seguridad de los pacientes. Al mismo tiempo, los dermatólogos tenían que gestionar las lesiones cutáneas del personal sanitario de primera línea; caracterizar las manifestaciones cutáneas del Covid-19; evaluar el tratamiento óptimo de los pacientes con enfermedades cutáneas, especialmente los que tomaban moléculas inmunomoduladoras e inmunosupresoras; y, por último, promover precauciones equilibradas en las personas sanas.

Ante la gravedad de la epidemia, la comunidad médica está aunando esfuerzos para detener la propagación del virus y los dermatólogos de todo el mundo están comprometidos en la lucha. Se han comprometido durante esta crisis sanitaria a ayudar a sus colegas de primera línea en su batalla en los hospitales, y a reducir su actividad sin comprometer la seguridad de sus pacientes.

Desde la Farmacia Ros os contamos como se ha desarrollado la profesión de los dermatólogos a lo largo de este año.

Dermatólogo en tiempos de COVID

La actividad médica del dermatólogo

Dado el riesgo de exposición a un elevado número de pacientes en las consultas, así como la posibilidad de contagio procedente de portadores sanos, los dermatólogos tuvieron que anular las citas no urgentes. Sin embargo, se mantuvieron las visitas por erupciones graves, el cribado y la vigilancia del cáncer y las biopsias cutáneas urgentes. La ponderación del riesgo oncológico frente a la probabilidad de tener Covid-19 ayudó a algunos centros a seleccionar los casos urgentes de cáncer de piel.

Estas medidas, destinadas principalmente a mitigar la pandemia, acabaron por convencer a los pacientes escépticos y pusieron de manifiesto la gravedad de la crisis que estamos viviendo. Asimismo, los dermatólogos, así como los estudiantes en prácticas, pudieron protegerse a sí mismos y a sus familiares de los riesgos que no les correspondían y mantenerse preparados para sustituir al personal de primera línea siempre que fuera necesario. Esta disminución de la actividad permitió también ahorrar equipos de protección muy necesarios, como guantes, mascarillas y desinfectantes.

En diferentes países, las plataformas de teleconsulta se han relanzado tras racionalizar su normativa para satisfacer la demanda y las necesidades de atención a los pacientes. Así se evita la transmisión del coronavirus a los pacientes de riesgo. No obstante, se garantiza el acceso al dermatólogo y la continuidad de la atención.

La piel del personal sanitario

El uso prolongado del equipo de protección personal, el mayor nivel de protección, la repetición de las medidas de higiene y el entorno estresante provocan complicaciones cutáneas en casi todo el personal médico. Las mascarillas y las gafas protectoras provocan una irritación facial al final del día, que puede evolucionar rápidamente hacia erosiones en las zonas de fricción. La irritación de las manos está causada por el lavado iterativo, el lavado quirúrgico y el uso prolongado de guantes.

En contra de la creencia popular, las soluciones hidroalcohólicas no empeoran la sequedad de las manos. Éstas se irritan especialmente al lavarse con agua y jabón más de diez veces al día.

Pacientes con Covid-19

Organizaciones dermatológicas de prestigio han establecido recientemente registros para recoger más casos de manifestaciones cutáneas, con la intención de caracterizar la afectación de la piel en los pacientes con Covid-19.

Los informes que se publican a diario describen otras manifestaciones cutáneas como exantema con vesículas dispersas, erupción facial eritematosa, livedo transitorio y erupción petequial.

Pacientes en seguimiento por enfermedades de la piel

Todo paciente con una enfermedad cutánea activa o no controlada debe tomar estrictas medidas de protección, ya que la piel dañada puede facilitar la transmisión del virus por contacto indirecto. En teoría, los pacientes con enfermedades cutáneas deben cubrir las zonas afectadas de su piel, aplicar regularmente una crema emoliente y reducir al mínimo el contacto social.

La cuestión será más difícil cuando se trate de pacientes tratados con fármacos inmunosupresores o inmunomoduladores. Los expertos dermatólogos de todo el mundo aconsejan al unísono no interrumpir ningún tratamiento antes de consultarlo con el médico de cabecera. Sin embargo, vivimos en un periodo de mayor incertidumbre médica en el que aún no se dispone de datos clínicos objetivos sobre los pacientes de Covid-19 tratados con dichos fármacos. Los dermatólogos tienen que confiar tanto en los datos de los acontecimientos adversos publicados en los ensayos clínicos como en la comprensión del mecanismo fisiológico de cada molécula.

Personas sanas

La queja más frecuente de las personas sanas es la dermatitis por irritación de las manos secundaria al lavado excesivo con agua caliente y limpiadores antisépticos. Una forma sencilla de prevención sería la aplicación regular de cremas emolientes sin perfume. También sería mejor favorecer el agua tibia, el jabón suave e incluso sustituir el uso de soluciones hidroalcohólicas para el lavado repetitivo de las manos.

Conclusiones

Con el advenimiento de una sociedad sin contactos, se nos pide a todos que cambiemos nuestro comportamiento. Sin embargo, sigue siendo crucial preservar nuestras relaciones humanas, promover una forma equilibrada de prevención e higiene y garantizar la seguridad de los pacientes.

Si tienes cualquier duda no dudes en consultarnos, estamos aquí para ayudarte. O puedes visitarnos en Barbastro en la Calle General Ricardos 47.

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